Rey San Pascual

  • Santos no tan Santos en la Espiritualidad Maya.

     

    En el pueblo maya en la actualidad existen una serie de personajes, héroes o seres anímicos que forman parte de esa tradición espiritual y popular. Aunque no tengan base en algunos de los textos antiguos como tal, la tradición los ha extraído leyendo entre líneas, y les ha asignado un valor fundamental en la vida y en las prácticas espirituales de muchos mayas actuales.

    Estos personajes tenían sus fiestas propias, pero al haberse perdido a lo largo del tiempo las celebraciones propias, se ha sustituido por el santoral católico. Se utilizan estas fiestas para darle lógica y sentido a lo largo del año gregoriano. Y para tener un punto de referencia fijo para esta celebración. Es decir, tenemos “santos” que no son santos propiamente, con esto nos unimos a toda esa espiritualidad latinoamericana en donde hay personajes como el Gauchito Gil, María Lionza entre otros personajes que son santos populares sin que sean personajes propiamente reconocidos por la Iglesia Católica.

    Celso Lara Figueroa indica que Pedro Cortéz y Larras en su visita pastoral a la diócesis de Goathemala, afirma que esta muy ligado con prácticas paganas de origen prehispánico. (Figueroa, 1998), entonces ¿Se puede hablar de sincretismo entre lo maya y el catolicismo propiamente? No hay sincretismo sino una continuación del sistema tradicional maya con algunos elementos añadidos y definidos dentro de la lógica de ese sistema -refiriéndose a la Iglesia Católica- (Early, 2011)

    Aunque los personajes que abordamos en este articulo tuvieron en algún momento su celebración propia en el calendario maya, se han perdido; aunque se han tratado de rescatar su memoria en el día que corresponde como el caso del Rilaj Mam -Maximon- en el día en el calendario Ceremonial Oxlajuj T’zi (13 justicias), en vez del 28 de octubre.

     

    El Rey San Pascual

    Entre los personajes mitológicos que tienen una fiesta con celebración relacionaba con el santoral católico está “El Rey San Pascual”, (en Chiapas México conocido como San Pascualito), este personaje a quien se le recuerda el día que la iglesia celebra a San Pascual Bailón, -era un religioso franciscano cuya historia relata que al morir estando en el catafalco, se levantó y adoro a la eucaristía en su misa de cuerpo presente- Se le añadía en la iconografía tradicional un estandarte, una custodia y algunas veces una imagen de la muerte.

    Es aquí en donde para poder subsistir la religión maya se va mezclando con los rituales católicos para ser socialmente aceptados y que pasarán desapercibidos a los ojos de los conquistadores. Su santuario actual se encuentra en Olintepeque, Quetzaltenango, atrás de la iglesia católica y su fiesta el 18 de mayo, día del santo católico.

     

    Es decir, es la fusión y evolución del Nahual o Abuelo Keme y su culto está relacionado a la veneración y admiración que los pueblos mayas le han tenido al fenómeno del fenecer de la vida, que ese paso notable a “la otra dimensión de la vida”. Hay que recordar que los mayas no creemos en la reencarnación, sino en que al momento de morir o trascender se va a un lugar llamado Xibalba; en este lugar dependiendo de sus acciones estará en un lugar relativamente tranquilo con su familia y antepasados o estará en una de las casas en la que los señores de Xibalba le harán sufrir perpetuamente según el Popol Wuj. La iconografía usada actualmente tiene su origen en el medioevo (Navarrete Cáceres, 2015). Cerca al pueblo se encuentra un Tabal “altar maya” dedicado al Keme.

    A San Pascual Bailón, o El Rey San Pascual se le busca para pedir salud y liberar de la muerte prematura.

     

    Alux, Hermano Diego o El Sombrerón

    Otro personaje importante en esta gama de personajes relacionados a la cosmovisión conocido por su nombre mestizo: Diego.

    Los K’oxoles, los Sisimites, Aluxes o Ajawal, son espíritus o guardianes de los cerros; dicen las historias que cuentan los abuelos que los cerros tienen “dueño”, o un espíritu protector de los animales y de las plantas ubicadas en este lugar, por eso se aconseja que antes de entrar a un cerro o bosque se le pida permiso al dueño del lugar para no perderse.

    El más famoso de todos es llamado Diego o El Alux, El Sombrerón, el Duende o El Enano, es un personaje que es catalogado como espíritu burlón y ligado a lo sexual, aunque esto claramente ya tiene una influencia no maya. Su casa es el Cerro Alux entre Mixco y san Lucas. en los ejercicios de observación se ha visto que en los altares de los Ajq’ijab’ puede estar vestido de azul, como es el color tradicional, amarillo si se busca la fortuna o rojo si es para el amor.

    En la época colonial se le comenzó considerar un espíritu maligno al que había que tenerle miedo, porque está relacionado a buscar doncellas o señorita para hacerlas sus novias -influencia que viene desde la Colonia- Se pierde en la historia y en el tiempo, la razón por la cual le colocaron el nombre de Diego, pero también como en los casos anteriores, hacía falta celebrar un día propio y esta se tomó el 13 de noviembre, día de San Diego de Alcalá santo franciscano patrono de los panaderos, que se le tenía mucha devoción durante la colonia.

    Al Hermano Diego como también es conocido sus devotos le piden amor, y fortuna.

     

    Reflexión final

    Aunque estos personajes no sean santos de la Iglesia Católica, porque están alejados de su filosofía y cosmovisión, para los pueblos mayas estos personajes son actores directos a quienes se les ocurre para pedir salud, librar del peligro, alejar la muerte prematura, curar, sanar, dar el amor y la buena fortuna obtenida a través de Xukulem o Ceremonias Mayas.

    Algo interesante de analizar en estos dos personajes es que sus fiestas son celebradas en días de santos franciscanos.

    Hoy en día en los mercados en donde tradicionalmente se venden materiales ceremoniales, se pueden conseguir cuadros e imágenes de los mismos, esto demuestra que siguen siendo admirados por el pueblo en general; así mismo se debe destacar que en algunos altares de los Ajq’ijab’ hay espacios para estos personajes, a quienes se les tiene especial respeto.

     

    Trabajos citados

    Early, J. D. (2011). Los mayas y el catolicismo. El encuentro de dos visiones del mundo. Guatemala: Avancso.

    Figueroa, C. A. (1998). Relatos orales sobre lugares y cerros encantados de Guatemala. Tradiciones de Guatemala 50, 191-218.

    Navarrete Cáceres, C. (2015). San Pascualito Rey y la Santa Muerte. Acercamiento y separación de dos imagenes. Tradiciones de Guatemala 71, 121- 146.