cosmovisión

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    UN POCO DE COSMOGONÍA MAYA     

    (Nan Sikya V.Sam Colop)

    En nuestra invocación a los dioses de la vida.

    Le hablamos al Corazón del Cielo, al Corazón de la Tierra.

    y ¿porqué al corazón?

    En el corazón habita la esencia del amor puro,

    el amor en toda su magnificencia.

     

    Le hablamos a las estrellas,

    Entre las que tenemos todavía en nuestra memoria, están:

    Ikoq’i/Venús, las pleyades, la abuela Ixmukane, Ixpiyakik, Jun Junajpu, Wuqub’ Juanjpu, Junajpu, Ixbalamke. Junajpu Wuch'. Le Oxib’ Nan o Oxib’ Xukub’, entre otras.

    En las estrellas están nuestras abuelas, abuelos, grandes sabios, grandes astrónomos, arquitectos, traumatólogos, ginecólogas, gobernantes. Entre otros.

     

    Así lo dice el Popol Wuj.

    "…De inmediato ascendieron al cielo,

    uno fue el Sol y el Otro la Luna,

    Entonces se iluminó la bóveda del cielo,

    se iluminó la faz de la tierra

    y en el cielo se establecieron".

     

    Luego subieron al cielo los cuatrocientos muchachos,

    en sus compañeros se convirtieron

    en estrellas del cielo se volvieron…”

     

    Le hablamos también al corazón, a las fuerzas de las nubes, de las tempestades, de los truenos, relámpagos, a la lluvia, viento como fenómenos naturales importantes en la vida.

     

    A los cuatro lados de la tierra,

    • La salida del abuelo Sol, energía de la vida.
    • Al Ocaso, a la oscuridad, descanso, las estrellas y la abuela Luna.
    • Al lado del nacimiento del aire, halito de vida al movimiento…
    • Al lado de la tierra donde la cosecha se repite dos veces al año.

     

    Invocamos al corazón de nuestros mares, ríos,

    nacimientos de agua, del manto acuífero,

    porque son elementos vitales de la vida.

     

    Le hablamos a las montañas, a los volcanes.

    caminos,

    veredas.

     

    Llamamos la energía de los animales y pájaros grandes y pequeños.

    piedras, cuevas, barrancos.

     

    Todos ellos son nuestros hermanos mayores.

    Y como tal, son nuestros protectores, guías,

    consejeros y merecen nuestro amor y respeto.

     

    Nuestra comunicación con las energías, es plenitud,

    vida en comunidad con nuestro entorno,

    es admiración total a lo que nos permite ser seres humanos,

    Uk'ux Kaj,l Uk'ux Ulew. Tzaqol, B’itol, Alom, K’ajolom.

    Nuestra invocación

    En primer lugar, es de agradecimiento.

    En el Popol Wuj se describe así:

     

    De los primeros seres formados de maíz blanco y maíz amarillo.

    “- ¡En verdad, dos veces gracias!

                            ¡Tres veces gracias!

    Porque hemos sido credos

    Y nos han dado nuestras bocas,

                             Nuestras caras.

    Hablamos,

    Escuchamos,

    Meditamos, y nos movemos.

    Nos sentimos muy bien.

    Hemos conocido lo que está lejos

                                   Lo que está cerca.

    Asimismo, hemos visto lo que es grande

                                             Lo que es pequeño debajo del Cielo

                                                                                Y sobre la Tierra.

    Gracias a ustedes hemos sido creados,

                                     Hemos sido construidos

                                     Hemos sido formados,

                                     Hemos sido originados. ¡Tú, abuela nuestra,

                                                                                  Tú abuelo nuestro!”

     

    Y desglosando nuestra forma de comunicarnos a través del

    Fuego sagrado, lo hacemos de esta manera, y como dije empezamos.

     

    • Agradeciendo:
    • Vida física humana,
    • Vida natural (Lo que vemos y sentimos al alzar los ojos a la bóveda celeste

      y bellezas de la Madre tierra) ,

    • Vida Emocional, (alegría, felicidad, paz, armonía, sosiego, dolor, pesar...)
    • Energías de nuestra vida: De lo que sentimos y tenemos en lo profundo de nuestro ser. (en otras culturas es conocido, como vida espiritual)

     

    • Admiración.

    De la grandeza de la Creación.

    • Petición.

    Pero no pedimos individualmente, sino que de forma comunitaria.

    Si pido por mi salud, también pido por los enfermos y los más enfermos que yo,

    Y así sucesivamente.

    Para ser más humanos y sensibles cada día.

     

    De igual manera, al encender el fuego sagrado, no necesariamente es para pedir,

    Lo encendemos también solo para agradecer: por el nacimiento de un hijo, cumpleaños,

    Por trabajo, alegría, etc.

     

    Gracias dos veces

    Gracias tres veces.