Queridas Amigas y Amigos:

Empezamos esta segunda quincena de julio con este ensayo del Dr. Mateo (Mathews) Samson, quien es un investigador de Guatemala desde hace más de 20 años en diversos temas sobre todo lo que tiene que ver con etnología y protestantismo.

Este ensayo sirva para el debate y el crecimiento de las ciencias sociales en Guatemala y para abrir una nueva perspectiva en nuestro pagina desde la Cultura Maya y las diversas religiones que se practican en Guatemala.

Disfrutemos la lectura.

Julio Menchú

Guía Espiritual

Espiritualidad Maya de Guatemala

 

INTERPRETANDO LA IDENTIDAD RELIGIOSA:

 LA CULTURA MAYA Y LA RELIGIÓN EVANGÉLICA

 BAJO UNA PERSPECTIVA ETNOGRÁFICA*

  

C. Mathews Samson

The University at Albany

State University of New York

 

  Segunda  Conferencia Sobre El Pop Wuj,

 

Quetzaltenango, Guatemala,

30 de Mayo - 4 de junio de 1999.

 

 

 

 

Las investigaciones de este ensayo fueron apoyadas por una beca del ‘Research Enablement Program’, un programa de becas para investigaciones avanzadas apoyado por los ‘Pew Charitable Trusts’, Philadelphia Pennsylvania, U.S.A., y administrado por el ‘Overseas Ministries Study Center’, New Haven, Connecticut, U.S.A.

 

 

Porciones del presente trabajo fueron presentadas en la sección "Explorando Fronteras: Expresiones de la Religión Popular en América Latina," de la reunión 39 de la ‘Northeastern Anthropological Association’, 18-21 de marzo de 1999, Rhode Island College, Providence, Rhode Island.

 

 

Este trabajo fue Publicado en: 

 

Samson, Mateo.  1999.  Interpretando la identidad religiosa: La cultura maya y la religión evangélica bajo una perspectiva etnográfica.  Memorias del segundo congreso sobre el Pop Wuj.  Quetzaltenango, Guatemala: TIMACH.

 

 

INTRODUCCIÓN

¿Qué posibilidades ofrecen los acercamientos etnográficos al estudio de la religión cuando se intenta aclarar la relación que hay entre los conceptos de identidad étnica y religiosa?  Al considerar esta pregunta, pretendo ampliar la descripción etnográfica del Protestantismo histórico entre los pueblos indígenas de Latinoamérica y, asimismo, concentrar la atención en lo que el método etnográfico podría contribuir al estudio antropológico de la religión.

 

El objetivo de mis investigaciones en Guatemala es el de encontrar la relación que hay entre la identidad Maya y la identidad religiosa en la vida actual de estas personas quienes se autoidentifican como Protestantes o evangélicos, para usar el término más común en Mesoamérica y en varios países de Latinoamérica.  Los dos términos pueden llegar a crear confusión, puesto que la mayoría de los protestantes son pentecostales[i] y muchas veces los que eligen a los evangélicos como tema de investigación no hacen distinción entre la multitud de denominaciones.  Si bien es difícil de establecer la diferencia entre protestantes históricos y evangélicos (en el sentido que tiene para Norteamérica), ¿qué haríamos con las diferencias que hay entre pentecostales y neo-pentecostales?  Esta situación se complica más todavía con el dato que confirma que hay hoy en día cerca de 300 grupos de Protestantes en Guatemala.[ii]  Aunque muchos de ellos forman congregaciones o iglesias independientes, la complejidad es realmente asombrosa con el porcentaje que sugiere que entre 25 a 30 por ciento de la población del país es Protestante.

 

En términos globales, es más preciso hablar de Protestantismos en Guatemala y no referirse a un protestantismo unitario no existente, el que históricamente ha sido el término usado para referirse a los cristianos no católicos.  Además de la multitud de protestantismos y del catolicismo, que tampoco es uniforme en sí mismo, es muy claro que el panorama de la expresión religiosa en Guatemala tiene que enfocarse tanto en la religión maya tradicional, llamada costumbre en la literatura y que está asociada con ambas prácticas, la maya y la católica, como con la espiritualidad maya autóctono que representa una reivindicación o recuperación de creencias y prácticas mayas que han sido muy importante dentro de la renovación cultural de su movimiento.  Estas dos formas de expresión religiosa son más comúnmente asociadas con la identidad indígena en Guatemala.  Además, estas prácticas son los que reflejan el cosmovisión que encontramos en el Popol Wuj.  Hay que tomar en cuenta estas cuatro formas de expresión religiosa cuando pensamos en cómo la identidad étnica se relaciona con el pluralismo religioso dentro del contexto del Movimiento Maya o cuando consideramos el papel que ha tenido la religión durante y después de la guerra civil, que come se sabe, terminó  formalmente con El Firme y Duradero Acuerdo de Paz del 29 de Diciembre de 1996.

 

El acercamiento etnográfico en mi investigación refleja lo que Roger Sanjek denomina "una etnografía del presente, como ‘historia que está en curso’, situada en medio del pasado y el futuro."[iii]  El Protestantismo histórico, claramente vinculado a los procesos del colonialismo que emanan del Occidente y del estado guatemalteco, ha echado raíces en la vida cotidiana de muchas comunidades mayas en Guatemala, y la tarea etnográfica es mostrar la forma que han tomado estas raíces.  Los preceptos de la antropología humanista parecen estar bien adaptados a este tipo de indagación etnográfica porque dicha antropología, de acuerdo a Miles Richardson y Robert Dunton, "explica la aparición del significado fuera de la interacción social."[iv]  Esto a su vez, es “una perspectiva que acentúa el fluir de la experiencia y la transfiguración de esta experiencia en formas culturales."  La interacción entre identidad étnica y identidad religiosa crea formas culturales, maneras de crear auto-entendimiento tanto a nivel individuo como de grupo, que aún siendo nuevos se encuentran arraigados en el pasado.  Estas formas culturales podrían representarse visualmente en una manera, siempre y cuando estén unidas cognoscitivamente a fin de provocar generalizaciones a las que se puedan llegar con base en perspectivas teóricas y nada más.  En este contexto, la religión puede verse como un proceso natural en vez de algo estático con un sentido invariable y eterno. Es precisamente dentro de la interacción que existe entre la descripción y la interpretación que el conocimiento antropológico enmarca la investigación etnográfica.

 

MARCO REFERENCIAL

 

El enfoque aquí está en la manera en cómo la cultura maya no se abandona del todo a pesar deque algunas personas se conviertan o crezcan bajo una religión ajena a las costumbres o tradiciones mayas.  Es decir, que los mayas evangélicos pueden cambiarse a la religión protestante según aspectos de su cultura.  Entonces, el hecho es que se les puede ver como actores que actúan bajo sus propios intereses, a pesar de que se les pueda ver con cierto recelo por haber decidido cambiarse de religión.  Hay mucho que avanzar en el estudio del pluralismo religioso en Guatemala y entre la gente indígena de las Américas para trascender las teorías de la conspiración o de la manipulación y ver así el fenómeno del surgimiento de los evangélicos con más complejidad de la que  los investigadores han hecho hasta el momento.  Los métodos etnográficos son las herramientas para este trabajo.

 

 Esto es un trabajo antropológico precisamente porque requiere que penetremos un poco en la consideración de estructuras sociales y políticas para ver las vidas de los individuos y los pequeños grupos que pretenden dar sentido a sus vidas como sujetos de su propio destino.  Es claro que el contexto social y el político afectan a este trabajo, o dicho en otras palabras, es el contexto mismo que nos sirve para ver a esos individuos y a esos grupos en su propio medio ambiente.

 

 Además, tendremos que considerar que todos estos procesos sociales ya son realmente procesos transnacionalizados, sin por ello dejar de ver que existe una tensión en cuanto al lugar de procedencia de la persona y su identidad religiosa o étnica en medio de las grandes fuerzas de la historia.  Pensando en la historia, es preciso notar que la llegada de los evangélicos esta vinculado con la política, específicamente el desafío liberal de quebrar el poder de la iglesia Católica y su proyecto de modernizar el país según los tenientes del positivismo en los fines del siglo diecinueve.  Lo cual implicaba asimilar la población indígena del país como ha dicho Demetrio Cojtí:

 

Esta situación de colonialismo interno está resuelto por los colonialistas mestizos conservadores mediante la ejecución de políticas de mantenimiento de la subordinación, y por los progresistas mediante la asimilación y fusión étnicas. . . . Ahora, en la era creciente de los Derechos Humanos, la solución al colonialismo interno que padecen los mayas, es la asimilación o la fusión étnica.  Aquí, el autor del problema o el continuador del problema (el ladino), convierte a su víctima (al maya) en culpable del problema colonial y prescribe su muerte para resolver “el problema indio de “su” país.[v]

 

Es bien claro que los evangélicos llegaron a Guatemala con la ayuda del gobierno liberal.  Justo Rufino Barrios promulgó su edicto de libertad de culto en 1873 y la historia continua con la llegada del misionero Presbiteriano John Clark Hill después una visita hecha por Barrios a los Estados Unidos in 1882.  Con pensamientos de positivismo y modernización llegaron a hacer su labor, en algunos casos no solamente para la salvación de almas, sino también de actividades sociales tales como la fundación de escuelas, hospitales, y eventualmente proyectos de agricultura así como la atención a la  traducción de la Biblia.

 

  Más recientemente las sombras de Ríos Montt y Elías Serrano nos hacen más seguros todavía que los evangélicos son nada mas que políticos con morales y ética extranjera que fueron impuestos  en la gente indígena.  Aún en un artículo publicado en Siglo Veintiuno hace tres semanas, Mario Solórzano analiza la postura del pastor Francisco Bianchi de la Alianza Reconciliadora Democrática (ARDE) sobre el asunto de las reformas constitucionales en términos de “la instrumentalización religiosa con fines electorales.”[vi]

 

 

Características de los Evangélicos

 

Pero aquí no termina la historia.  Nos falta todavía hacer una reflexión más profunda  para no quedarnos solamente pensando en los protestantes y la política.  Se puede empezar con una observación, con el objetivo de dar una "amplia descripción" en cuanto a las iglesias o templos de los evangélicos y de su manera de ser.  Por lo general, el sentido más fuerte que uno obtiene sólo con mirar el espacio físico en donde se llevan a cabo sus cultos es la idea de reconstituir la identidad para responder a la cultura más amplia en donde el catolicismo es la expresión más grande de la religión institucionalizada.

 

El símbolo material de esta idea es la de la cruz y la manera en cómo la iconografía de los santos es remplazada por una simbología mínima que gira alrededor de la palabra de Dios, la Biblia, como fundación textual para la identidad evangélica.  No es sorprendente puesto que la raíz del término evangélico es del griego ευανγελιον , o evangelio, que se puede traducir como "buenas noticias" o "buenas nuevas" que es en lo que se apoya la identidad protestante.  Además, el evangelio es la base de una yuxtaposición en contra del catolicismo desde la Reforma Protestante del siglo dieciséis.  Para ellos las buenas nuevas son las palabras de Jesucristo que traen la salvación para la humanidad.  Los protestantes han tomado esta palabra para significar todo el contenido de la Biblia o el evangelio.

 

En casi ninguno de los templos de ellos, se va a ver una cruz.  He oído que esto se debe a que la cruz es un símbolo fuerte dentro la religión maya, pero creo que la razón principal de dicha ausencia es el valor simbólico que en la propia religión cristiana, pues, el crucifijo se asocia con Cristo crucificado.  Los evangélicos siempre quisieron diferenciarse de las creencias de los católicos, especialmente las que consideraron como evidencias del paganismo, como es la veneración de los santos.  Por lo tanto como buenos hijos de la Reforma “limpiaron” sus iglesias de todo lo relacionado con el paganismo.

En consecuencia, dentro o a fuera de sus templos, no solamente está ausente la cruz, sino además otros símbolos dentro o a fuera de sus santuarios – el púlpito en la parte central de la iglesia y tal vez un versículo escrito en la pared en donde estaría el altar mayor en una iglesia católica.  Todo esto es símbolo de su fundamento, según ellos, en la Palabra de Dios. 

 

Claro que hay excepciones a este modelo, pero por lo general, creo que es un retrato más o menos constante.  Otros signos de la importancia de la Palabra de Dios son las pinturas de Biblias abiertas en el frente de las iglesias y el hecho de que cada familia traiga su propia Biblia al culto u oficio.  Como me dijo una señorita en México hace cinco años, “Es una cosa hermosa estudiar la Palabra de Dios.”

 

El restablecimiento simbólico, como fundamento de la comunidad religiosa, se ve reflejado lingüísticamente en la aplicación de términos como ‘hermano y hermana’  con la idea de reconstruir una comunidad que incluya gente con una fe compartida de muchas partes del mundo.  Lo anterior implica el contraste entre una religión global y la práctica religiosa local en donde la espiritualidad está vinculada íntegra e íntimamente con el lugar en donde uno reside. Las normas de comportamiento muchas veces enmarcan el límite de la comunidad al demonstrar los lazos que unen la fe con la propia manera de comportase en la vida cotidiana, especialmente en cuanto al respeto y apego a restricciones relacionadas con el consumo de alcohol y tabaco, el bailar, y el tener relaciones sexuales fuera del matrimonio.[vii] 

 

Estas patrones de conducta se extienden hasta el seguimiento de la moda y los juegos de pelota en los días de guardar dentro de algunos grupos evangélicos.  En varios lugares de la comunidad evangélica quienes se desvían del código moral son sujetos de algún tipo de disciplina ya que el testigo presencial es tomado muy en serio dentro de los comunidades en donde trabajo.

 

El último rasgo de apropiación lingüística se observa cuando alguien se refiere a sí mismo como cristiano para distinguir su actual afiliación religiosa de cuando era católico. Una parte de esta transición es la percepción de los católicos (y los costumbristas y los que practican espiritualidad maya) como aquéllos que adoran a ídolos y los paganos. Retomando el tema al inicio de esta sección, la separación de los evangélicos del catolicismo y la costumbre practicada a nivel del pueblo se inicia cuando se disponen los símbolos como la cruz y los santos.  Las divisiones dentro de las comunidades en varias partes de Mesoamérica a través algunas décadas  tienen sus raíces en estos asuntos así como la negación del poder y la autoridad asociada con estos símbolos.  La expulsión de Protestantes del centro del municipio de San Juan Chamula en Chiapas, México es el caso más conocido.[viii]

 

 

Hacia una teología Maya Evangélica

 

Hace varios años, el antropólogo-misionero David Scotchmer publicó un artículo en el cual identificaba dos "modelos socioculturales"  de evangélicos mayas por su manera de relacionarse con dicha cultura.  Un modelo es de el asimilación en el cual la expectativa es que "el Protestante Maya se relacione con el Cristianismo exclusivamente a través de la cultura ladina o misionera."[ix]  El otro modelo "señala una revitalización de la cultura indígena porque promueve la organización de creyentes locales en comunidades de fe semiautónomas por líneas culturales."[x]  La característica de este modelo de revitalización, según Scotchmer, es que:

 

los criterios para la organización eclesial, la selección y el apoyo de liderazgo,  son requisitos para la afiliación, el evangelismo y el servicio social, y la recuperación y el uso de fondos se determinan local o regionalmente dentro de los grupos de idiomas mayas.  Tal libertad, aún dentro del marco de  las iglesias nacionales por mucho tiempo dominadas por ladinos provee altos niveles de participación, pertenencia, solidaridad, satisfacción, e identidad indígena, todos estos, elementos cruciales para el crecimiento de la iglesia.

 

Lo que no se ha tomado en cuenta en estos días es precisamente el Movimiento Maya porque estar todavía en proceso de gestión.  Viendo desde el pasado y hacia el futuro, podemos ahora ver la rama de revitalización como parte de la reivindicación cultural en términos más globales y de acuerdo con la cultura maya en Guatemala.  Las corrientes de identidad religiosa y de identidad Maya fluyen juntas de vez en cuando, para sorpresa del pensamiento de algunos evangélicos.  En el proceso de  paz que ahora vivimos, hay que ver la confluencia de la política de identidad, la identidad religiosa, y los procesos sociales y culturales que pretenden crear una nación "multiétnica, pluricultural, y multilingüe." 

 

Hablar del panorama religioso en Guatemala hoy en día es hablar de pluralismo y diversidad de culturas.  Tal vez parezca ir demasiado lejos, pero es importante  ver lo que Virginia Garrard-Burnett nos hace pensar en su libro reciente sobre la historia del protestantismo en Guatemala.  Ella dice que la resurgencia de una "iglesia 'Maya' Católica" y "la religión Maya no Cristiano" tal vez "está en deuda, le guste a usted o no, con el trabajo Protestante al proporcionar un modelo útil para el pluralismo, fluidez teológica, y crecimiento contextualizado."[xi]  Por lo menos, este percepción nos hace pensar en un conjunto de procesos culturales que en este mero momento se están reformando la fisonomía de Guatemala, Iximuleu.

 

Desde el lado de la religión, hay que fijarnos en como algunos evangélicos mayas están repensando la relación entre su fe evangélica y su cultura.  El primer paso es recordar lo que dijo un pastor en medio de una entrevista con un grupo de Norteamericanos hace varios años: “Dios ya estaba aquí cuando Colón viniera.”  A partir de esta idea, la reflexión anda por los fundamentos de la cosmovisión maya, en la cual uno se encuentra una amplia concernencia para la armonía y el equilibrio dentro de la persona, entre ella y su comunidad, y además entre las personas y la naturaleza.  Porque la vida de cada persona está orientada por el calendario maya, tal vez podamos decir que esa religión envuelve a toda la persona o, en otros términos, que la vida en cada uno de sus aspectos se vive a través de las creencias de la gente.  Por lo tanto, la espiritualidad maya no conlleva una cosmovisión dogmática como las religiones occidentales, más bien es ésta una cosmovisión que toca cada aspecto de la vida.  Se trata de una espiritualidad, una “manera de ser”, más que de una religión en sí.

 

Aquí encontramos otros dos aspectos de la cosmovisión maya, los de la complementariedad y la búsqueda por el balance en cada aspecto de la vida.  Hay muchas personas aquí que nos pueden explicar estos temas con más detalle y con más conocimiento.[xii]  Cabe solamente señalar que para los evangélicos mayas no necesariamente existe una gran contradicción entre la cultura maya y los bases de la fe evangélica.  Tal vez un paso más en la dirección de una teología maya evangélica sería pensar en estas confluencias en la espiritualidad maya como un tipo de comunitarianismo, tal como la nueva comunidad de hermanas y hermanos de que hablamos antes.  No es un comunitarianismo romántico, pero es uno (en sus mejores expresiones) que pone en orden o relación dos maneras desemejante de pensar y vivir. 

 

En ambos casos, lo de la cultura maya y de la religión evangélica, tal vez este siendo reconstituido la costumbre en una forma que traspasa el mero sentido de la tradición.  Tal reconstitución gira alrededor de una herencia con sus raíces en el pasado, pero con su mirada fijado en el futuro.  Hablar de costumbre es pensar y repensar lo que hicieron nuestros antepasados, lo que hacemos nosotros, y lo que esperamos que harán nuestros hijos.           

Para terminar, quiero regresar al Popol Wuj y reflexionar un momento sobre el tema tantas veces discutido dentro de la cultura maya sobre los antepasados.  Si la obra es K'iche' en sus orígenes, el enfoque contemporáneo para muchas personas es el de usarlo para re-visualizar una cultura pan-Maya.   ¿Cómo podemos pensar en los antepasados en una religión nueva, una religión impuesta y aún así el hogar espiritual de muchas personas?  Es seguro que nos falta mucha información todavía, pero la gente sigue contando su historia.  Parte de una entrevista que llevé a cabo trata el tema de la relación de los antepasados con nuestra situación en el presente.  Un pastor evangélico nos cuenta algo de la historia de su vida. 

 

Lo importante de su relato es ver como se trata de entender la vida, las creencias de su tatarabuela desde la perspectiva de su fe evangélica.  Este es un ejemplo de cómo algunos tratan de reconciliar el presente con el pasado representado en las preocupaciones del Popol Wuj, las nuevas costumbres con las costumbres antiguas que existían y continúan existiendo hasta el presente.

 

… La vez pasada estaba recordando algo de lo que decía este mi tatarabuela, ¿verdad?  Pero, algo estoy recordando que ella decía también, que el caso de los sacerdotes mayas que se les llaman ahora, ella mencionó también que eso es mas reciente.  Así como decía que, lo que es el catolicismo, lo que es evangélico, . . . no es de nosotros, decía ella.  Eso vino cuando vinieron los, la gente blanca, los españoles. Y ella decía que esos no son nuestra gente, sino son nuestros enemigos. 

 

Y todo le esa imposición de lo que es extranjero que hay sacerdotes, hay que hacer misa en la iglesia, que hay que ir a la escuela todo esto, ¿verdad?  Y las iglesias evangélicas también no son de nosotros decía ella. . . . Si no, eso lo trajeron también después. 

 

Hablando de, de lo que hacen los sacerdotes mayas decía ella, como dicen como en Mam se dice aj k'ab', . . . no dijo que no sea de nosotros, pero es reciente, dijo.  Si no, mas antes nosotros tenemos la enseñanza  que nosotros padres, que nosotros tenemos que respetar a Dios y tenemos que tener presente que Dios está presente donde estemos nosotros . . . estemos en la casa, en el camino, en el trabajo.  Pero ya la idea que daban, que traen los sacerdotes mayas ahora es que tenemos que ir a adorar a Dios sobre los cerros. . . que donde van a así adorar enfrente de una piedra, decía ella.  Pues, Dios no es la piedra, decía ella.  Dios no está allí, sino esta en todos partes, decía.  Entonces de alguna manera, yo creo que sí, este ya dentro de la fe cristiana. Posiblemente sí estamos practicando parte de lo que creían ellos, ¿verdad?  Pero, por ejemplo, a decir en Dios, Dios es uno, decía ella. 

 

. . . Todavía más antes cuando muy comencé así leer la Biblia recordaba todavía lo que ella me decía.  Pero mucho de lo que decía, yo encontraba en la Biblia.  El caso del respeto, yo lo encontraba en la Biblia que hay que tener esto, respetar a los padres, ¿verdad?  En la Biblia dice eso también, honra el padre y madre, ¿no?  Y hay un Dios, el Dios, el Dios padre, decía.  Este en Mam [quiere decir] el mero anciano ¿verdad?  Pero el concepto es uno.

 

. . . Entonces pienso que de alguna manera yo creo que sí entre la gente mas antes aquí había un concepto, así mas clara en Dios quizás la religión también estaba así con una fe en Dios quizás como en el tiempo de Abraham, no sabemos, ¿verdad?  Porque lamentablemente ya no tenemos datos.  Ella decía que hay un libro de nuestros antepasados aquí.  Hay un libro grande, ¿verdad?  Pero ese libro ya no existe, porque cuando vinieron los enemigos, los quemaron, ¿verdad?  Entonces, se perdió este libro decía ella. Y algo me decía también de que la gente dice que hay un libro ahora pero no es el libro que tuvieron nuestros antepasados. . . . Pero las maneras que ella me decía, al leer la Biblia, yo, pues, llegué a una conciencia de que ella se estuvo, mientras estuvo aquí en la tierra, . . . llevando una fe en el reino de Dios.  Y realmente así llegué a creer . . . yo llegué a creer que sí ella también murió, pero no se perdió.

 

 

 

Conclusión

Las palabras del Xel hablan y no, por sí mismas.  Si se ve a la Biblia como la fuente primordial de autoridad tanto como un punto de enfoque para la identidad religiosa de los Protestantes Mayas, existe pues en ellos un fuerte impulso por incluir a los antepasados de la familia de aquéllos que ahora sienten estar en el camino correcto, por su conversión.  La sabiduría de los que han partido antes que nosotros continúa siendo la fuente de información de los que viven en el presente.  Recordar las palabras de una abuela, una anciana en edad y por ende rica en sabiduría, refuerza el sentido de una identidad aparte, aún y cuando el individuo mismo haya hecho de una de las religiones impuestas su hogar espiritual.  La tensión que existe entre lo que es de nosotros y lo que ha sido impuesto por otros refleja la tensión tan conocida en las ciencias sociales hoy en día y que existe entre el contexto local y la manera en cómo las fuerzas de la globalización azotan a las culturas locales.  Es precisamente en este sentido donde  la identidad radica y que a la vez es uno de los puntos destacados dentro de los estudios de la cultura de Mesoamérica en los últimos años.[xiii] 

 

Un análisis etnográfico de la interacción entre la identidad religiosa y la étnica en las vidas de los Protestantes Mayas muestra una de las maneras en que la preocupación antropológica por la cultura nos puede ofrecer un imagen más fiel de la relación del poder y la construcción del significado contextualizado en situaciones de contacto y conflicto cultural.  Estudios históricos sobre el Protestantismo en Guatemala han demostrado la manera en la cual la cultura evangélica guatemalteca se ha ido formando por actividades misioneras de "destino manifiesto espiritual"[xiv], así como por conceptos teológicos fundamentalistas que han visto un enfrentamiento del Protestantismo en contra del Catolicismo y la tradicional religión Maya en sus diferentes y variadas formas.[xv]

 

            Sin embargo, los acercamientos etnográficos a la relación entre la religión y la cultura nos hace recordar que la última palabra pertenece a los protestantes Mayas.  A pesar de que el panorama religioso físicamente se haya cambiado como reacción a la ideología evangélica, la interpretación de esta ideología finalmente depende de la acción y el pensamiento de los mismos protestantes Mayas.  Esto es reflejo de la lucha política y social que se da en Guatemala y por la que el pueblo maya sigue  revitalizando su cultura en tanto que algunos de ellos se organizan para obtener un poder político más directo.[xvi]  En un nivel más regionalizado, estas actividades reflejan la manera de cómo la cultura misma se configura como reacción a los significativos esfuerzos de la gente que lucha por encontrarle un sentido a la complejidad de sus propias vidas.  “Ella decía que hay un libro de los antepasados aquí.”

 

La cultura entonces refleja la manera en que nuestras experiencias transforman nuestra auto-entendimiento y las interpretaciones que hagamos sobre el mundo y de nuestro lugar en él.  En medio de muchos cambios para los protestantes mayas, no necesariamente han dejado atrás el pasado.  "Yo llegué a creer que sí [mi abuela] también murió, pero no se perdió."

 

 


 

[i]Edward L. Cleary and Hannah W. Stewart-Gambino, editores, Power, Politics, and Pentecostals in Latin America (Boulder: Westview Press, 1997).

[ii]Comunicación personal, Dennis A. Smith.

[iii]Roger Sanjek, "The ethnographic present", Man (N.S.) 26 (1991):623.

[iv]Miles Richardson and Robert Dunton, "Culture in its places: a humanistic presentation", en The Relevance of Culture, Morris Freilich, editor (New York, Westport, Connecticut, and London: Bergin and Garvey, 1989), pág. 76.

[v]Demetrio Cojtí Cuxil, Políticas para la Reivindicación de los Mayas de Hoy (Guatemala, C. A.: Editorial CHOLSAMAJ y SPEM, 1994), pág. 15.

[vi]Mario Solórzano Martínez, “La ética protestante”, Siglo Veinteuno, 14 de Mayo de 1999.

[vii]Liliana Goldin y Brent Metz, "An expression of cultural change: invisible converts to Protestantism among highland Guatemala Mayas", Ethnology 30 (1991):325-338.

[viii]Véanse Gary H. Gossen, “La diáspora de San Juan Chamula: los indios en el proyecto nacional Mexicano”, en M. Gutiérrez, M. León-Portillo, G. H. Gossen, y  J. Klor de Alva, editores, De Palabra y Obra en el Nuevo Mundo, vol. 2, Encuentros interétnicos (Madrid: Siglo XXI de España, 1992), pp. 429-456.  Sobre la cuestión de la autoridad, véanse Douglas Britnall, Revolt Against the Dead: The Modernization of a Mayan Community in the Highlands of Guatemala (New York, London, and Paris: Gordon and Breach, 1979), pp. 117-148.

[ix]David G. Scotchmer, "Life of the heart: a Maya Protestant spirituality", en South and Meso-American Native Spirituality: From the Cult of the Feathered Serpent to the Theology of Liberation, Gary H. Gossen con Miguel León-Portilla, editor (New York: Crossroad Publishing Company, 1993), pág. 506.

[x]Scotchmer, "Life of the heart", pág. 507.

[xi]Virginia Garrard-Burnett, A History of Protestantism in Guatemala: Living in the New Jerusalem (Austin: University of Texas Press, 1998), pág. 169.

[xii]Mi guía en la espiritualidad maya hasta el momento ha sido Antonio Otzoy, secretario ejecutivo de la Hermandad de los Presbiterios Mayas.  El libro reciente que ayuda el estudio tanto los temas tratos en este ponencia como el campo mas amplio de la relación entre cultura y religión en Mesoamérica es Guillermo Cook, editor, Crosscurrents in Indigenous Spirituality: Interface of Maya, Catholic and Protestant Worldviews (Leiden, New York, and Köln: E. J. Brill, 1997).  Véanse especialmente los ensayos por Vitalino Similox Salazar, Moisés Colop, y Antonio Otzoy.

[xiii]Gary H. Gossen, "Mesoamerican ideas as a foundation for regional synthesis ", en Symbol and Meaning Beyond the Closed Corporate Community: Essays in Mesoamerican Ideas, Gary H. Gossen, editor, Studies on Cultures and Society, vol. 1 (Albany: Institute for Mesoamerican Studies, University at Albany, State University of New York, 1986), pp. 1-8; Robert M. Carmack, Janine Gasco, y Gary H. Gossen, editores, The Legacy of Mesoamerica: History and Culture of a Native American Civilization (Upper Saddle River, New Jersey: Prentice Hall).

[xiv]Garrard-Burnett, A History of Protestantism, pág. 21.

[xv]Thomas E. Bogenschild, “The Roots of Fundamentalism in Liberal Guatemala: Missionary Ideologies and Local Response, 1882-1944" (Tesis de doctorado, University of California, Berkeley, 1992)

[xvi]Demetrio Cojtí Cuxil, “The politics of Maya reivindication”, en Maya Cultural Activism in Guatemala, Edward F. Fisher y R. McKenna Brown, editores (Austin: University of Texas Press, 1996), pp. 19-50; Antonio Otzoy, “The struggle for Maya unity”, Report on the Americas, 29:5 (1996), pp. 33-35.

 

 
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