Estimados amigos:

Les presentamos este articulo de dos autores.

Mirtala Martinez, es licenciada en Ciencias jurídicas y sociales. Originaria de San Sebastian, Retalhuleu, se ha caracterizado por su servicio en la educación de su municipio y ha incursionado en diferentes contextos sociales como investigadora, tanto en su lugar de origen como en otras latitudes, lo que le confiere bastante experiencia en estudios comparativos en el campo antropológico.

 

Byron Hernández, arqueologo de profesión e investigador de la Cultura Maya, egresado de la Escuela de Historia de la Universidad de San Carlos de Guatemala, actualmente està haciendo sus estudios sobre maestría en antropología social.

Este trabajo es presentado en el contexto del inicio de las siembras en algunas regiones del occidente de Guatemala; y esperamos que sirva para el debate.

Esperamos que sea de su agrado esta lectura.

Julio Menchú

Espiritualidad Maya de Guatemala.

 

 

DANZA DE NAN PACH

Y CEREMONIA MAYA DE AGRADECIMIENTO POR LA COSECHA DE MAÍZ

 

Contexto

 

Cabricán es uno de los municipios del departamento de Quetzaltenango, al norte del mismo (Figura 1.). Sus colindancias, según Gall (Gall, 2000:275) son: al norte con Sipacapa (San Marcos) y San Carlos Sija (Quetzaltenango); al este con San Carlos  Sija; al sur con Huitán (Quetzaltenango); al oeste con Río Blanco y Comitancillo (San Marcos).

 

Figura 1

 

Su origen se remonta a la época prehispánica según la mención hecha en el Popol Vuh (1993:152) cuando se refieren la disposición de Quicab de invadir pueblos periféricos a la nación quiché, aunque entonces su nombre era Cabracán:

 

¡Id allá, porque ya son tierra nuestra! ¡No tengáis miedo si hay todavía enemigos que vengan a vosotros para mataros; venid a prisa a dar parte y yo iré a darles muerte!, les dijo Quicab cuando los despidió a todos…Marchándose entonces los flecheros y los honderos, así llamados. Entonces se repartieron los abuelos y padres de toda la nación quiché... Salieron entonces todos los de Uvilá, los de Chulimal, Zaquiyá, Xahbaquieh, Chi-Temah, Vahxalahuh, y los de Cabracán…

 

Fuentes y Guzmán (2012:44) hace mención de éste municipio como parte de Quetzaltenango: y así por encomiendas no tiene el último lugar la de San Juan Ostuncalco; mas este de Ostuncalco, San  Miguel, Chíquirrichiapa, y Cabricán; el pueblo de San Martín, La Magdalena y el de Retalhuleu, debe entenderse que son sujetos a la jurisdicción real de la Alcaldía mayor o Corregidor del Partido de Quezaltenango.

 

Así mismo, lo describe con mucha especificidad (ob.cit), refiriendo su clima, población y geografía:

 

Mas lo que este ofrece de conveniencia en cercanías los demás adyacentes del curato yacen á larga proporción de su viaje en grande celsitud de serranía,
como el de San Cristóbal Cabricán, que distando desde su cabecera á longitud de siete leguas, son tales, tan eminentes en la pendiente itineraria de sus cuestas que desde la situación de este lugar se hacen patentes muchos ejidos y lugares de aquel contorno, con sus estancias y sementeras, porque se hace agradable su vivienda con agregado de tan hermosa y grata variedad, su situación en tanta celsitud y en gran despejo. Goza de temperamento admirable, que
no rozándose en muy frío es conveniente á la habitación de su país, y así en 80 indios que le componen la vecindad á su república, y 320 habitadores,
se hallan personas de ambos sexos de crecidísima y venerable edad. Es su ejercicio y granjería en buenas crianzas de ganado mayor y menor, grandes
atajos de yeguas de buena raza, y en las cosechas de maíz en que se libra el sustento de sus familias. Tienen el ahorro que otros pueblos que padecen  muy grande inopia de este grano, consumen en adquirirlo y alcanzarle cuanto  granjean con gran trabajo en otras inteligencias. Sus aguas son perennes y  abundantes de diferentes fuentes que allí inmediatas brollan de aquellos cerros minerales, y entre ellas el río que llaman de Yxchol...  De los cerros de este lugar de Cabricán, que tienen vetas de caliche, sacan los indios muy buena cal y abundante.

 

Alrededor de 1770, Cortés y Larraz (1958:149) refiere  como San Cristóbal Cabricán, anexo a la parroquia de Ostuncalco, y se encuentra a ocho leguas de la cabecera. Asimismo menciona como principales productos agrícolas maíces, trigo, frijoles, ganados de lana en mucha abundancia. Hay también algún ganado mayor en dos estancias que hay en el valle de XIja y otra en el pueblo de Cabricán (Ibíd.).

Las descripciones anteriores proporcionar una imagen general de la existencia y permanencia en el tiempo de Cabricán, ya que a través de las observaciones de campo pudo notarse que estos aspectos siguen siendo característicos de la región.

Tomando como referencia la descripción de Fuentes y Guzmán, es comprensible su admiración por la belleza de las montañas del lugar, según pudo apreciarse durante la visita a la aldea La Grandeza donde se pudo observar la topografía escabrosa según se muestra en la figura 2.

 

Figura 2

 

Otro de los aspectos que resalta Fuentes y que aquí se enmarca por ser lo que atañe a este trabajo, es el cultivo de maíz, en cuanto se menciona que en esta región se cosecha a tal grado de poder guardar este grano, lo que evidencia un claro excedente de producción.

Aunque también se cosechan otros granos como lo referido por Cortés y Larraz, es evidente entonces la fertilidad de esta tierra como el aprovechamiento de los espacios, ayudándose de diferentes sistemas agrícolas, y no es de extrañar que por la misma topografía escabrosa, los habitantes de la región tengan que adaptarse a su entorno, modificando el paisaje para conseguir su objetivo, tal como se observa en las Figuras 3 y 4, que muestra un sistema de terrazas.

 

 


 

La importancia del Maíz

 

Es común escuchar como parte de la oralidad popular que los guatemaltecos son hombres y mujeres de maíz, esto suele ser una expresión basada en el consumo de tortillas elaboradas con maza de este grano como alimento  esencial en la mesa de muchos.

 

En cuanto al arte culinario del país, la tortilla no es el único producto derivado del maíz, puede mencionarse una diversidad de comidas y bebidas manufacturadas a partir de este.  Sin embargo, el ser hombre o mujer de maíz va más allá del consumo de este producto.

 

La primera idea que llega a la mente es la historia de la creación del hombre relatada en el Popol Wuj (1984:103), en el cual se narra que los señores creadores, luego de varios intentos por crear seres que los adoraran, consiguen formar uno a base de maíz.

 

            Consultaron entre sí de qué forma lo harían, porque los pasados hombres habían salido imperfectos, buscando cosa que pudiera servir para carne de aquél, se les manifestó en esta forma…Cuatro animales les manifestaron la existencia de las mazorcas de maíz blanco y de maíz amarillo. Estos animales fueron: Yak, el Gato de Monte; Utiw, el Coyote; Quel, la Cotorra y Joj, el Cuervo.  En Paxil y Cayalá hallaron el maíz, mucho maíz blanco y amarillo… De maíz formaron los Señores Tepew y K'ucumatz a nuestros primeros padres y madres.

 

De esto puede deducirse el verdadero sentido de la expresión ya mencionada aunque también resaltan dos aspectos relevantes: el primero, el desconocimiento de la existencia del maíz, ya que son cuatro animales los que muestran en donde se encuentra y el segundo, derivado del anterior, los nombres de los lugares, que en conjunto refieren al origen del maíz.

 

A partir de la tradición oral recopilada por algunos autores, es posible conocer diferentes relatorías sobre esto, por ejemplo la que se cita a continuación:

 

            Según cuenta la historia, toda la vida de San Marcos (Guatemala), salió del Volcán Tajumulco o de Chman, como se le conoce en el idioma mam, nativo del lugar.  Es bastante interesante la narración que cuentan los ancianos, respecto al Volcán Tajumulco, ya que cuentan que al principio del mundo o Qawuj, como se le conoce en el lugar, hubo un juicio y el volcán recogió todas las cosas para guardarlas, y protegerlas.  Luego durante un tiempo del volcán comenzaron a salir una gran cantidad de zompopos, que la población del lugar pasó desapercibidos por un tiempo, hasta que un día se dieron cuenta que un pájaro carpintero entraba al cerro cuando nadie se daba cuenta y extraía maíz y frijol del lugar, por lo que decidieron seguirlo y tuvieron que romper una roca grande de la cual extrajeron todas las cosas que el volcán había guardado para protegerlas, entre ellas maíz, frijol, animales, agua, aire, marimbas, semillas, chile, pom, fuego, jarros, madera, entre otras cosas.

 

En este relato se debe prestar atención especifica al volcán Tajumulco, ya que las montañas han sido parte del imaginario y cosmovisión de los pueblos mayas a lo largo de la historia, y estos colosos son también mencionados en el Popol Vuh (op.cit): Zipacná jugaba pelota con los grandes montes, el Chigag, Hunahpú, Pecúl, Yaxcanul, Macamob y Huliznab.

 

Se infiere que hace referencia a volcanes, a partir de dos nombres en especial, Hunahpú, Chigag, Pecul y Yaxcanul que son los conocidos en la actualidad como Agua, Fuego, Santo Tomas, Santa María, respectivamente.

 

Por lo anterior y a partir de las observaciones del paisaje, es evidente lo impresionante del volcán Tajumulco que domina el horizonte (Figura 5) de buena parte de la región mam por lo que no es de extrañar que el mismo forme parte del imaginario colectivo de los pobladores.

 

Figura 5

 

 

Una narración con varios aspectos en común al anterior lo refiere Méndez (2012:347) para la región q'eqchi':

 

            Los hombres de antes no conocían el maíz. Comían sólo frutos. Existían 13 hombres, los cuales (menciona el mito) 12 eran tontos y uno inteligente, el cual tiene dos personalidades la de niño y adulto. Ellos no conocían el maíz, ni sabían que se encontraba escondido dentro de un cerro.

 

Sin embargo, las hormigas sí lo conocían, ya que ellas si podían entrar adentro del cerro. El tacuasín (animal salvaje, del tamaño de un topo) las siguió y se comió el maíz que transportaban, pero este grano le produjo gases bastante malolientes y cuando se quedó dormido comenzó a tirarse pedos, que tenían un olor pestilente 348 que los hombres no conocían. Entonces le preguntaron al tacuasín ¿qué había comido? y descubrieron que había comido maíz. Entonces los doce hombres tontos trataron de  conseguir el maíz, pero no pudieron, porque estaba dentro del cerro. Le pidieron al decimotercer  hombre, que les ayudara. Y éste último, mandó al pájaro carpintero a que picoteara el cerro, para ver dónde estaba más blando y se podía romper para sacar el maíz. Pero todo el cerro era de piedras y no se podía abrir. Acordaron finalmente que tendrían que quemar el cerro, para provocar una explosión que dejara salir el maíz.

 

Entonces el niño (hombre 13) lanzó un rayo al cerro, la que  provocó una gran abertura por donde salió el maíz. Debido a esa enorme explosión es la sangre  que hizo el pájaro carpintero se manchara y de ahí la cresta roja que ahora tiene. El hombre sabio  estaba en medio del fuego, pero él tenía mucha fe en que iba a salir bien librado por lo que el maíz  no se quemó. Pero cuando limpiaron el suelo del cerro para quemarlo otra vez y que saliera maíz, otro de los señores se puso en medio pero como no tenía fe se murió en las brazas. Cuando los demás vieron esto recuperaron en cierta medida la fe y llegaron a los cerros para rogar los ayudasen a obtener el maíz que tenían adentro. Cuando salió el maíz por primera vez, salieron granos blancos y negros.

 

Estos dos ejemplos de relatos sobre el origen del maíz ponen de manifiesto la importancia que este alimento tiene para los pueblos originarios, ya que puede apreciarse que en regiones diferentes, se mantienen paralelos en los personajes y escenarios, lo que puede ser un indicador de un relato matriz que fue transformándose en el tiempo según las latitudes en que era contado.

 

Por aparte, Navarrete (2000:17) ha profundizado en el contexto geográfico a partir de los citados Paxil y Cayalá, lugar donde se origina el maíz.

 

            Paxíl existe como punto geográfico y su etimología en mam equivale a “agua que corre debajo”.  Se trata de un cerro enclavado en el municipio de La Libertad, departamento de Huehuetenango, en la serranía de Cuilco, sistema vecino al macizo montañoso de Los Altos Cuchumatanes.

 

Otra referencia a este cerro, aunque descrito con otros puntos de referencia, se menciona en el diccionario bilingüe mam – español: Nombre de cerro que se ubica en el departamento de Hueheuetenango cerca del municipio de San Ildefonso Ixtahuacán.

 

De esta región, el mismo Navarrete (op. cit.) refiere que los pobladores colotecos hacen constante alusión a que el maíz fue revelado a los hombres por conducto de ciertos animales y a través de las llamadas de los dueños, entre ellos la madre maíz nombrada Paxal o Paxil.

 

Se finaliza este apartado enmarcando que ser hombre o mujer de maíz no es una simple expresión, es un constructo identitario que forma parte del imaginario de los pueblos originarios que ha sobrevivido como parte de la resistencia cultural ante las oleadas de racismo, discriminación, globalización, entre otras, que han hecho ver este tipo de relatorías tan valiosas, como leyendas y mitos sin valor, como simples cuentos de ancianos, demeritando así la memoria de los pueblos.

 

La Ceremonia

 

Al igual que n muchas partes del país, las ceremonias mayas forman parte de esencial de la identidad de los pueblos originarios. 

 

El caso concreto que se presenta en este ensayo, es el observado en la aldea La Grandeza, Cabricán, Quetzaltenango, el cual se realizó por la familia Temaj Pérez. Es una ceremonia maya que se da en agradecimiento a la naturaleza por la cosecha del maíz y tiene un proceso que se detalla de la siguiente manera:

 

Una noche antes de darse la ceremonia se  realiza una velada al maíz sagrado que se usará para la fabricación de las muñecas con cuerpo de mazorcas (Figura 6) que se conocen como La Reina o La Abuela.   En la madrugada a través de invocación y plegarias recitadas en idioma mam se empieza a vestir a las abuelas por parte de la familia.

 

Este es un proceso que tiene una explicación de todos los momentos que se dan: hay un acto ceremonial para vestir a las abuelas, las mazorcas que se deciden cuáles van a quedar y servir para este año, para lo cual los agricultores que ayudan en esta faena, buscan las mazorcas que son “gemelas” y ya las reconocen, este es un proceso de búsqueda que se da en la cosecha, si hay mazorcas con dos elotes, las mismas son reconocidas y se apartan en un canasto especial del resto de las mazorcas comunes, son los mismos agricultores contratados quienes siembran y ayudan a la familia a cortar la milpa los que participan en ésta dinámica que se realiza en el transcurso de la cosecha.

 

 


 

Según Alma Temaj (comunicación personal), cuenta que esta ceremonia del maíz ha sido heredada de sus antepasados y ella recuerda:

 

…antes se hacía a escondidas con toda la familia encerrada en la casa y con el temor de que nadie los mirara y que se sintiera el olor que emanaba de incienso, y se hacía de noche en la más completa obscuridad. El miedo y temor a ser tachados de realizar brujerías.

 

Para interpretar lo anterior se debe conocer el contexto histórico del país. Las manifestaciones culturales del pueblo maya durante más de 500 años, como las prácticas espirituales, fueron llevadas a la clandestinidad por los calificativos despectivos y racistas de los cuales siempre han sido víctimas los pueblos originarios.  Actualmente pueden salir a la luz y darse a conocer con sus descendientes y llevar a la práctica estas manifestaciones para reforzar su identidad cultural y su espiritualidad.

 

Materiales utilizados

 

La familia  compra los insumos necesarios para la ceremonia, cada uno con un significado en particular.  Durante las observaciones de campo se identificaron  los siguientes:

 

 

Tabla No. 1

Materiales observados en la ceremonia

Material

Significado

Copal o Pom

Ofrenda aromática. El humo lleva las oraciones a los abuelos.

Tz'ité  (frijoles rojos)

Simboliza el poder. Proviene del árbol conocido como de pito.  Según el Popol Vuh con esto granos, junto con maíz echaban suertes los señores creadores.

Ocote

Es muy significativo ya que según el Popol Vuh, fue el ocote que salvó a nuestros abuelos del peligro que los acechaba en Xibalbá.

Candelas de cera de abeja

Son de colores y representan los colores de la naturaleza. Cada uno con un significado según la petición que se desea hacer.

Rojo: Es la idea, camino  que alumbra, la salida del sol, sangre, fuego, la fuerza, es el maíz rojo.

Negro: La oscuridad, muerte, malas ideas, la noche, significa también el descanso, es para recuperar energía.

Blanco: Pureza, el color de la vida, color del semen, clara de huevo, es la semilla, es el aire, soplo de vida, los huesos, el blanco de los ojos. Es el aliento de Ajaw, es el lugar de los muertos.

Amarillo: Es el Q’anil, madurez, es el núcleo, la semilla, la riqueza, enfermedad, si la semilla no germina, es la esterilidad.

Verde: Medio ambiente, las plantas, la naturaleza y por eso hay que pedir permiso por todo lo que se realice.

Azul: Es la atmósfera y el agua, el espacio, el agua.

Candelas de cebo

Para recordar a los difuntos, para llamarlos y contarles las penas.

Tabaco

En forma de puros, se utiliza para consultar y acompañar a los abuelos.

Flores

Presentes u ofrendas a los ancestros. En el Popol Vuh se mencionan cuatro jícaras con flores para que Hunahpú e Ixbalanqué venzan a los señores de Xibalbá.

Azúcar

Endulza lo amargo. Para leer en el fuego el mensaje del Ajaw o los abuelos.

Ajonjolí

Para pedir en los asuntos económicos.

Aguardiente

Se ofrece a los abuelos para saciar su sed pues este es medicinal para ellos.

Fuentes:

Adrian Recinos. 1993

http://www.espiritualidadmaya.org/articulos-academicos/143-los-materiales-ceremoniales-que-se-usan-en-los-ritos-de-la-espiritualidad-maya-de-guatemala

 

 

 

Los altares

 

Se encontraban presentes dos altares, el ceremonial y el doméstico.  El primero, de forma circular (Figura 7), tallado en el suelo del patio de la residencia, fue formado al momento de hacer la nivelación, lo que es un claro indicador de la presencia del mismo en el diseño de la casa, lo que demuestra la permanencia de estas tradiciones en el imaginario de este grupo familiar.

 

Lo hallazgos arqueológicos efectuados en diferentes sitios del país, ponen de manifiesto el uso de los mismos, con igual forma a lo largo de la historia de los pueblos originarios.  En muchos casos estos altares se encuentran asociados a otros elementos como estelas o edificios en plazas y espacios abiertos, sin embargo, la presencia de ceniza y carbón como resto de fogones en distintas áreas, podrían ser evidencia de algún tipo de altar en recintos más íntimos como el observado en este caso.

 

En este altar es en donde se efectúa toda la ceremonia de agradecimiento y alrededor del cual se danza, como se anotará más adelante.  Aquí se depositan todos los elementos enumerados en la tabla No. 1 para ser consumidos por el fuego sagrado.

 

El segundo altar es el doméstico (Figura 8), este se encontraba en una esquina del patio, a pocos metros del altar ceremonial.   Se observó ricamente decorado con mazorcas blancas y amarillas, sujetadas de las tuzas sobre un arco hecho de materiales de juncos de árbol de pito y todo a su alrededor mucho pinabete y sobrepuesto sobre una mesa de madera de pino, encima tiene un mantel blanco, en donde se encuentran las reinas abuelas hechas de mazorcas gemelas ataviadas con sus trajes de la región y el pelo hecho de los cabellos de elote. Al enfrente, un canasto pequeño una torta de pan grande y un pequeño cántaro de barro (batidor) con bebida de maíz (pinol) como ofrendas. En el suelo, un cántaro grande, un incensario que arde, vasijas de barro y pinabete esparcido y canastos con mazorcas aun con su tuza.

 

Por la ubicación en que este último altar se encontraba (Figura 9), puede interpretarse como una posición privilegiada para las reinas, una especie de palco para poder observar de frente y directamente la ceremonia en honor a ellas. 

 

A lo anterior también puede agregarse el simbolismo de la ubicación del altar pues estaba en las proximidades de un árbol de pito, Tz'ité, símbolo del poder y la autoridad.  Esto puede sustentarse por el hecho de la invocación hecha por el Ajq'ij, quien en un momento especifico, en un textil rojo contenía estos granos (Figura 10), los cuales posterior a su purificación, fueron colocados también en el altar de las reinas, aludiendo su poder y hegemonía.

 

 

 

 

 

 

Los Ajq'ij

 

Se encontraban dos Ajq´ij que participaron a lo largo de toda la ceremonia; uno explicando con un micrófono los detalles de todo el contexto, dando  instrucciones, y el otro vinculado directamente al ritual de invocación y las plegarias.

Uno estaba ataviado con una camisa blanca de manga larga y ciertos detalles característicos utilizados en la ropa de los pueblos originarios.

Lo blanco significa la pureza, el pantalón la rectitud que debe tener en todo su trayecto como guía espiritual, los caites significan fortaleza, una faja roja en la cintura, que es el sostén para no cometer errores en su vida, un pañuelo grande amarrado en la cabeza representa el respeto hacia la naturaleza, también llamado Tzut.

El envoltorio sagrado rojo referido con anterioridad que venera en cierto momento, lo besa y acerca al fuego con plegarias en idioma mam donde se pide armonía, sabiduría y riqueza espiritual. El Ajq´ij refiere que el contiene semillas del árbol de pito que usaban los ancestros y se parecen al frijol y son los que le sirven como de oráculo para diagnosticar o pronosticar, cada guía tiene uno y lo ha recibido después de haber pasado su preparación y avalado por un consejo de ancianos (Juan Tepé. Comunicación personal).

Los ancianos son los que tienen el conocimiento y la sabiduría ancestral y la transmisión de ésta práctica se efectúa oralmente y se practica. Se invoca pidiendo mantener el equilibrio ante las leyes del Universo, dar gracias por la buena cosecha obtenida del maíz, y pone de manifiesto la sincronización del hombre y la naturaleza.

 

 

 

 

 

Gastronomía

 

Durante la ceremonia se compartió una bebida conocida como pinol, hecha con maíz, se consume caliente como cualquier atol, esto se acompañó por un pan dulce. Para ello, fueron las mujeres las encargadas de su distribución. En este momento es cuando se colocan estas viandas a las reinas.

El almuerzo también fue preparado por las mujeres las cuales después de terminada la ceremonia sirvieron a cada uno de los presentes en escudillas de barro un caldo de res acompañado de tamalitos y chile.

 

Música y Danza

La música es un elemento presente en ceremonias mayas desde épocas ancestrales, según lo demuestran diferentes evidencias arqueológicas como murales, instrumentos como tambores, flautas, silbatos, entre otros.

Para este caso, se encontraba presente una marimba simple (Figura 11), con cuatro músicos que frecuentemente interpretaban sones según el requerimiento del Ajq'ij.  Se ejecutó para el momento de la danza la cual sigue un orden específico.

Al compás de las notas de la marimba que interpreta el son se forma una hilera de mujeres y otra de hombres que están sentados unos frente al otro, y escuchan las indicaciones que da el Ajq´ij que dice debe de bailarse de dos en dos y dan dos vueltas al compás de la marimba, el Ajq´ij es el primero que lo hace con su pareja, cada uno con una reina en las manos.

A pesar de efectuarse en parejas, cada uno va por un lado diferente (Figura 12), es decir, se parte desde el altar domestico, rodean el altar ceremonial en puntos diametralmente opuestos y avanzan danzando en dirección contraria al altar, al final del patio se encuentran y cruzan su andar, retornando al altar en dirección contraria a la que tomó su pareja.  Al finalizar la segunda vuelta, la siguiente pareja debe estar esperando de rodillas frente al altar domestico. Allí, la pareja que llega entrega las reinas a los siguientes, el hombre a la mujer y la mujer al hombre; quienes reciben primero besan a la reina antes de tomarla en sus manos. Se ponen de pie e inician lo anteriormente indicado y la pareja que entrega hace una tercera vuelta, escoltando a la nueva pareja, el hombre escolta a la mujer y la mujer al hombre.

 

Figura 11

 

Figura 12

 

 

Comentarios finales

 

  • Las observaciones de campo y el cotejo de los datos obtenidos con diferentes autores, permite evidenciar la trascendencia de la espiritualidad de los pueblos mayas contemporáneos y la resistencia cultural implícita.

 

  • Un ejemplo de lo anterior lo conforman las candelas.  Si bien es cierto que estos elementos como se observan en la actualidad y fabricadas con cera de abeja son formas insertadas por los europeos, se sabe de candelas elaboradas en el altiplano guatemalteco con pabilos de algodón y cerillas cubriendo finamente a este (Farge, 1994:101).

 

  • Es indudable que este tipo de prácticas no se limitan únicamente a un costumbrismo o folklorismo como suele verse desde la visión occidental.  La cosmovisión maya es un conocimiento basado en años de prácticas espirituales y cotidianas que han desembocado en la actualidad en un acontecer propio de la identidad de los pueblos originarios. La religión es importante en la definición de la identidad, en el contenido de la cultura y en la justificación del poder (Bastos, 2007:242).

 

  • En estas ceremonias se encuentra inmersa toda una teología, principios bien fundamentados que pudieron observarse.  Se agradece por la cosecha de maíz, también se puede pedir favores, por los cuales se efectúa un pago con los objetos utilizados, cada uno con su función.  Si los hombres piden gracias o favores, el Creador debe recibir ofrendas, tiene que ser invocado por todos (Lima, 1995:55).

 

  • La ceremonia representa y se convierte en un convivio con la naturaleza, con el universo, con el creador y con la humanidad. En ella se manejan distintos elementos: fuego, agua, música, danza, colores y muchísimos aromas. Es parte de la misma naturaleza y se convierte en una fiesta, una alegría para la comunidad (ibíd.).

 

  • A partir de esta experiencia puede enmarcarse con importancia capital, el reflejo en la práctica de la oralidad de los pueblos.  Si bien es cierto que el Popol Vuh es una fuente maravillosa de información no es el único medio para aproximarse a la comprensión de fenómenos actuales en estos contextos.  Los diferentes mitos sobre el origen del maíz en diferentes latitudes ponen de manifiesto lo preponderante de este alimento y lo simbólico del mismo.

 

  • Observando las cuatro reinas o abuelas en el altar, hace recordar el mito recopilado por Navarrete (2000:17) en Chiapas, México en el cual refiere a cuatro brujos que fabricaron muñecos de mazorcas “de esas mazorcas venimos, de esas primeras familias”.

 

  • De esta experiencia puede se debe considerar la tradición oral de los pueblos como una fuente valiosa de datos que permitan al investigador aproximarse al conocimiento científico de los pueblos, como refiere Eliade (citado por Hernández):

                                     La oralidad no debe verse como una mera compilación de historias y clasificarlas como mitos o leyendas con la etiqueta de simples                               narraciones carentes de realidad, más bien convertir las mismas en fuentes de información, ya que pueden integrar parte de una                                          metodología o técnica científica que permita al investigador ahondar en un determinado fenómeno desde una perspectiva social.

 

 

 

REFERENCIAS

 

Bastos, Santiago

2007                Mayanización y Vida Cotidiana. La ideología  multicultural en la Sociedad Guatemalteca. Volumen I. FLACSO. CIRMA. CHOLSAMAJ. Guatemala.

 Cortés y Larraz, Pedro

1958             Descripción Geográfico Moral de la Ciudad de Goathemala.

 Farge, Oliver (La)

1994             La Costumbre en Santa Eulalia. Editorial Cholsamaj. Guatemala.

 Fuentes y Guzmán, Francisco (de)

2002                           Recordación Florida. Tomo III. Universidad de San Carlos de Guatemala, Editorial Universitaria.

 Gall, Francis

2000                Diccionario Geográfico de Guatemala. Instituto Geográfico Nacional. Guatemala.

 Hernández, Byron

2012                Mitos y Leyendas Asociados a Los Machetes de Guatemala. En Memorias del Segundo Congreso de Folklore y Tradición Oral en Arqueología. CESUA. México, D.F.

 Lima, Ricardo

1995                Fundamentos de la Cosmovisión Maya. Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales. Universidad Rafael Landivar. Guatemala.

 

Méndez, María

2012                El Ritual K'eqchi' del Maíz: El Caso de Las Pozas, Sayaxché, Petén. En Memorias del Segundo Congreso de Folklore y Tradición Oral en Arqueología. CESUA. México, D.F.

 Navarrete, Carlos

2000                Relatos Mayas de Tierras Altas Sobre el Origen del Maíz: Los Caminos de Paxil. Editorial Palo de Hormigo. Guatemala.

 Recinos, Adrian

1984             Popol Wuj. Antiguas Historias de los Indios Quiches de Guatemala. Editorial Porrua, S. A. México

1993                Popol Vuh: Las Antiguas Historias del Quiché. Fondo de Cultura Económica. México

 

---                   Diccionario Bilingüe Mam – Español. Academia de Lenguas Mayas. Guatemala. Consultado el 20 de febrero de 2017. Disponible en: http://rachel.golearn.us/modules/es-biblioteca/Idiomas%20Mayas/Maya%20Mam/Diccionario%20Mam%20(1).pdf

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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